La puta que tengo en casa y yo sin enterarme.
Así descubrí tras una grave crisis económica en casa como mi mujer ejercía el oficio más antiguo del mundo a escondidas de mi.
Es tarde ya, hace frío y una fina lluvia cae sobre mi ciudad y todavía me espera un largo trayecto de casi 40 minutos en bus para regresar a casa después del trabajo. Este, va casi vacío y no obstante, un hombre de unos 60 años me da charla sobre fútbol para hacer el viaje un poco más ameno y le doy continuidad, probablemente para evadirme de los problemas laborales tan grande que tengo, cobramos en nuestra empresa desde...