Hecho real
26 dic. 2020


Hola a tod@s aquí os traigo una de mis experiencias:

Soy un chico que viajo mucho por España por negocios y claro esta, uno se aburre mucho y pasa muchas horas fuera de casa.

Como no, una noche mas la paso solo en un hotel y claro el chat es una alternativa a la soledad, y chateando me encuentro con una chica que tiene mi mismo problema, ( a esto los dos con pareja, la mía a muchos kilómetros y la de ella en turno de noche ), frase tras frase nos damos cuenta que encajamos en la misma pasión y que palabra tras palabra nos ponemos mas cachondos y decidimos quedar para desatarla en la siguiente noche.

Vamos a llamarla Lucia para no descubrir mas, quedó conmigo en un parque anexo al hotel a las 10 de la noche, y como ella es de la zona, me propone ya que estaba una noche de verano y estrellada llevarme a un lugar cercano en el que la soledad, y las estrellas se unen en una sola, y así en mi coche camino de este lugar nos fuimos conociendo y desatando gustos, gozando por mi parte de su belleza, una chica que aparenta unos veinte y pocos de melena negra larga y linda con un cuerpo de esos que no dejan indiferente a un macho, no siendo esto lo mejor, sino un vestido negro cortito que me hacen descubrir unas piernas de ensueño además a juego con unos tacones de vértigo.

Hasta aquí todo deseo, pero al llegar al lugar perfecto y en medio me una noche linda nos bajamos del coche y nos acercamos a un banco de piedra de los alrededores, cual es mi sorpresa que por lo cortito de su vestido y para que no sienta el frio de la piedra me pide sentarse en mi regazo y como no podía ser menos acepto y aqui y empiezan a desatarse las fogosidades, por mi parte no puede evitar tocarle las piernas y besarle en cuello, al mismo tiempo que poco a poco mi mano por debajo del vestido empieza a subir hasta sus pechos, por cierto ya no llevaba puesto ni el sujetador, los cuales tenían los pezones puntiagudos y todos rugosos, cual es mi sorpresa que Lucia se sube el vestido y me pide que se los coma, lo cual no dude ni un solo segundo y goce comiendo aquellas preciosidades de gran tamaño y sobre unos pechos grandes y duros.

No tardamos en que ella me baje la cremallera y empiece a tocarme el miembro que a esas altura ya se encontraba tomo un cañon además de caliente la tenia gorda de tan excitado que me encontraba.

Decidimos que deberíamos de volver a hotel lo antes posible y empezar a gozar de lo lindo, el trayecto de regreso fue la culminación de un deseo cada vez mayor de uno por el otro, mi mano no salida debajo de su vestido y la suya de mi miembro.

Una vez en el hotel su vestido duro menos que un suspiro y mi ropa pararía que no la llevaba puesta, a continuación se tumbo en la cama y dejo todos sus pechos al aire y me pido que se los comiese de nuevo, que le gusto mucho como se los habia chupado anteriormente, y no lo dude ni un segundo se los comí como un loco mientras mi mano no dejaba de sentir lo mojada que estaba, no tarde en dejar de comer su pechos para bajar un poco y darme cuenta que su clítoris era una explosión de placer, y con solo tocarlo a lambetazos le provocaba gemidos intensos.

Ya no aguantaba mas le pedí que me preparase mi miembro, siendo su mamada la mas intensa y provocadora que había sentido, le caía la baba de una forma que me dejaba mas y mas cachondo, pero no deje que fuese a mas y le pedí que me cabalgase y subiese encima mía me encontraba tumbado de espalda en la cama e inmediatamente lo cual no hizo falta insistir y se envainó de una sola atacada todo dentro de su coño mojado, y desde luego siempre recordare como se meneaba y sus pechos se movían pudiendo afirmar que nunca antes me habían cabalgado con tanto deseo, no dude en pedirle que me dejase cabalgarla a mi y le pedí que se pusiese a cuatro en el sillón de la habitación que estaba delante de un espejo, lo cual nos hizo disfrutar a los dos de una follada a todo reflejo, que nos excito hasta limites impensados, no aguantando mas le ofrecí a Lucia mi leche y no dudo ni un momento en aceptar toda la leche que tenia acumulada, quedamos extasiados y con un polvo que nunca olvidaremos y estamos deseando volver a repetir en cuanto otro viaje me regrese a la cuna del placer mas fogoso.

Aquí termino mi relato que además de ser verídico no olvidare en mi vida.


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