Despues de aquella noche con Alberto, nada fue igual, recordar sus embestidas, el momento, era todo volver a desear verle.
Esa noche despues de la cena, volvi a casa con mi marido , me sentia tan satisfecha y a la vez me sentia culpable , tenia que compensarle con un regalo.
El queria tener sexo pero yo ya estaba desfogada y no sabia que decirle, en la cama me toco, me bajo las braguitas y noto mi conejito hinchado, de follar evidentemente con Alberto.
Cerre las piernas para que no siguiera y me di la vuelta en la cama.
No debio sentarle bien, por que a raiz de aquel dia mi marido cambio, algo debio notar pero decidi ocultarselo para seguir follando con Alberto.
Al dia siguiente Alberto me escribio , no se como consiguio mi numero pero me alegre, estaba deseando volver a verle.
Me dijo que le encantaria volver a verme, y me invito a tomar un cafe al dia siguiente.
Accedi no sin sentirme un poco mal, pero la idea de lo prohibido me impulsaba, era dopamina en vena y me moria de ganas por volver a besar esos labios mientras me embestia.
Unos dias despues quedamos en una cafeteria de un centro comercial, asi aprovechaba y miraba algo sexy para ponerme con el.
Cuando le vi venir, sentada en una mesita , mis braguitas empezaron a mojarse, no podia resistirme a su porte.
Era alto, fuerte, y unos brazos de gimnasio que me dejaban atontada.
No le di tiempo a sentarse, me levante y fui hacia el a besarle, estaba como una quinceañera.
Estuvimos viendo tiendas y entramos a una donde vi un conjuntito de tanga, y camiseta transparente.
Me dijo que estaba deseando vermelo puesto y no me lo pense dos veces, le lleve a un probador y delante suya me lo puse.
Su mirada era la de un depredador , mientras me miraba me puse de rodillas y le dije,...
- ¿no quieres un regalito rapido?-
Puso sus manos en mis hombros y me acerco al bulto de su pantalon, para que lo notase en mi cara, y yo correspondi, bajandole la cremallera y metiendome ese miembro que me encanta en la boca, mientras le miraba a la cara.
Solo fueron cinco minutos , y no quise que se corriera, solo le di un pequeño adelanto.
Me levante y le dije que mejor vamos a otro lugar, y asi podemos hablar y disfrutar relajadamente.
De camino a su coche me pregunto por mi marido, me dijo que no se sentia bien del todo con esto, pero que el deseo es mas fuerte que la razon y solo es disfrutar.
Yo le dije que a cambio habia pensado en compensarle, y el trato seria que le ascendiese de cargo.
Si el cumplia su parte , le prometi hacer lo que el quisiera.
Me miro con cara de asombro, y acepto la propuesta, pero con una condicion, que aceptara cualquier peticion.
Acepte el reto y acordo decirme en que consistiria la peticion otro dia para pensarse bien lo que me pediria.
Despues de hablar me llevo a un hotel, no tenia mucho tiempo , un par de horas quiza pero queria volver a sentir su miembro dentro de mi.
El hotel era caro, su nivel economico era mas alto que el nuestro , bastante mas y la habitacion tenia una cama enorme donde segun entre me imagine cabalgando sobre ese cuerpo musculoso y ese miembro.
No tarde en quitarme la ropa mientras el me miraba, y acto seguido empece a desnudarle .
Le sente en la cama mientras le sobaba ese miembro y le besaba deseando que me follara otra vez.
Cuando su trozo de carne dura como el marmol estuvo a punto, le tumbe y el me dio la vuelta para hacer un 69 que no esperaba.
Me senti como su putita dejando que su boca me comiese mientras lamia su tremendo mastil.
Cuando ya estabamos en el punto algido del momento, con la misma inercia del momento plante mi flor de espaldas a el encima de su bestia, y le pedi que me agarrase bien fuerte y me follase.
Estuve cabalgando sin pensar nada mas que en hacerle disfrutar, y en que me llenase otra vez con su esperma hasta que...uffff empece a correrme de una forma que jamas lo hice, un extasis eterno donde solo deseaba sentirme poseida.
Se corrio mientras yo estaba en extasis, y otra vez como aquella vez , siguio despues sin parar.
Despues de aquel polvazo de dioses, estuvimos hablando y me dijo que ya habia decidido que pedirme.
Espere unos segundos y me dijo con tono lascivo...
-quiero verte disfrutar de verdad, te propongo hacer un trio con un amigo mio-
-no puedes negarte, te prometo que no te arrepentiras-
Al principio me quede descolocada y le dije que me lo pensaria , pero en el fondo me encantaria, ya que hemos llegado hasta aqui, vamos a disfrutar.
Despues de salir del hotel le bese y me dejo cerca de casa parq volver a casa con mi marido, el resto es historia para otro momemto.
